QUINTACOLUMNA EN RENOVACION NACIONAL.

Siempre es bueno recoger de la experiencia histórica, hechos, situaciones o acontecimientos. Los polemólogos y hombres de guerra, bien conocen del concepto de "quintacolumna ".

Al entregar el gobierno y no el Poder a la Concertación en 1990, el proyecto Pinochetista podía sentirse confiado: tal como el reactor de uranio enriquecido, que otorga la energía a una nave de propulsión atómica, el núcleo institucional estaba celosamente guardado, mediante secretas claves y protegido por sólidas corazas.

Todo había sido científicamente pensado: sistema binominal ( con 33% de los votos se elige un senador o diputado contra 65 % de la otra lista ), distritos y circunscripciones electorales creadas con "gerrymandering" buscando equilibrar y asegurar el "correcto" funcionamiento del sistema binominal, senadores designados ( eufemísticamente llamados institucionales), en proporción con los elegidos electoralmente que no guarda relación con lo que sucede en otras democracias como Francia, Gran Bretaña, etc. Consejo de Seguridad Nacional ( el militarismo garante del estado de derecho ), Tribunal Constitucional ( con miembros nominados mediante mecanismos que no estén contaminados con política ), leyes con rango constitucional, de quorum calificado, etc.

Pero la aparente inexpugnabilidad de la Constitución del 80 seguía presentando un sólo punto débil o crítico, dónde ésta podía modificarse o "desmantelarse " como gustan algunos decir: potenciar los votos de senadores y diputados concertacionistas con votos de parlamentarios de Renovación Nacional, deseosos de plasmar en evidencias tangibles, sus propósitos de constituir una "derecha democrática y renovada".

Este era entonces el peligro mayor: los llamados sectores de una derecha liberal y "progresista" como la calificaba su paladín : el derrotado candidato y diputado saliente Andrés Allamand. En efecto, que hubiese pasado si aquellos sectores que pisaban fuerte en los principios de los 90 al interior de RN, hubieran logrado obtener senadores, que luego mediante la famosa estrategia de la democracia de los consensos, aprobasen mecanismos que permitiesen llegar al nucleo mismo del legado de la revolución capitalista neoliberal del Capitán general ?

Ciertamente que tiene que haber constituido un escenario terrorífico para quienes fueron los encargados de la obra de ingenieria, que consistió en engendrar y parir esta criatura llamada Constitución de 1980 y sobretodo, lograr su legitimación por parte de la Concertación en una negociación llevada a cabo entre gallos y medianoche en 1989.

Difícil resulta a esta alturas, poder investigar como se verificó la nominación de los candidatos a senadores de RN, tanto en 1989 como en 1993. Pero sin duda llamó la atención la posterior aprobación mayoritaria de los diputados de RN, en concordancia con los acuerdos de su consejo general, relativo a la reforma constitucional para eliminar a los senadores designados, y la postura contraria adoptada por gran parte de los senadores de RN ( quizás sólo haya sido por solidaridad con sus colegas que podían quedar cesantes!! ).

Es en relación a este punto que cabe preguntarse, qué diferenciaba como proyecto político a RN y la UDI, que hizo y justificó que naciesen como entidades políticas distintas ? Si fue el proyecto de una derecha liberal, democrática y progresista, no atada de modo ortodoxo al gobierno militar, entonces que hacen o hacían en RN, conviviendo por una parte Allamand, Espina, Piñera, etc. con Jarpa, Cardemil, Francisco Prat, Romero, etc. ?

En que podía beneficiar al legado Pinochetista, tener dos partidos en la derecha y nó uno sólo ? Aparte de las ambiciones políticas personalistas (siempre negadas), ciertamente engatusar y crecer electoralmente hacia el centro con un partido tipo "catch all party" como RN, pero siendo muy cautos en que tal jugada no fuese el comienzo del fin, si lograban resultar elegidos parlamentarios y especialmente senadores, que permitiesen con sus votos modificar la sacrosanta Institucionalidad.

Así se comenzó a perfilar la necesidad de contar con una quintacolumna en este funcional partido. Jarpa quién es, seguramente un estudioso de la polemología, asestó la primera estocada al plan del proyecto de centro-derecha liberal que a la sazón comandaba su díscolo ex-delfín: el bullado caso Piñera - Matthei. Fin de la "patrulla juvenil " ciertamente, pero más importante y trascendente aún, misil directo a la proyección presidencial de Sebastián. Piñera y lo que representaba: la posibilidad de hacer crecer aún más dentro de RN, el concepto de una derecha no tributaria en forma constante de la dictadura, encarnado en alguien que al votar No a Pinochet en el plebiscito de 1988 y luego jugándosela por Büchi en 1989, proyectaba una imagen de real renovación para la centro-derecha.

Pasaron los años y devino el otro ya mentado episodio, dónde nuevamente la quintacolumna debió actuar y que casi costó la división del partido. Mayoritariamente los senadores de RN, desoyendo los acuerdos del Consejo Nacional y rechazando supuestas órdenes de partido, votaron en conciencia y sepultaron el proyecto de reforma constitucional que eliminaba la figura de los senadores designados

Qué habría pasado si en cualquiera de estos dos episodios, Allamand y Cia. hubiesen desenmascarado la actividad quintacolumnista, y en vez de privilegiar la unidad del partido ( cabe preguntarse unidad en torno a qué ) hubiesen dado un golpe de timón conminando a los "saboteadores" a retirarse si se negaban a acatar la línea política del partido ? ¿O si en caso contrario ellos se hubiesen retirado y formado un nuevo partido, dónde sí se agrupasen aquellos que genuinamente estaban por un proyecto de centro-derecha democrática y progresista ? Las respuestas a estas preguntas-escenario, pertenecen al ámbito de la especulación y del análisis de situaciones ficticias, pero hoy en día tales cuestionamientos parecen ser dolorosamente más pertinentes y acuciosos para RN.

La crisis quizás terminal que sacude a RN, no sólo obedece a malos o equivocados mecanismos de decisión electoral, desequilibrios entre ambas alas del partido, falta de unidad en la diversidad, sino más bien a una acción "quintacolumnista" que fue friamente ejecutada, no para torpedear el éxito personal de Piñera, Allamand u otro líder, sino que al servicio de una causa primigenia: impedir la modificación de artículos claves de la Constitución de 1980.

Hoy en día, el Proyecto Allamand aparece con líder y todo, abortado. La UDI, ( la fiel, leal y disciplinada fuerza ) creció electoralmente y de paso legitimó gran parte de lo realizado durante el gobierno militar. Se afianzó la figura y estampa de su presidenciable, el alcalde-gerente Joaquín Lavin, quien sí pertenece al otro partido de la centro-derecha donde no existe quintacolumna. Incluso, algunos connotados "independientes", pueden abocarse con todo el tiempo del mundo, a cuidar al recién nacido del sector: un clon llamado movimiento Chile Futuro.

Puede estar tranquilo el Capitán general, sin novedad en el frente. Los hombres y mujeres de la quintacolumna de RN han cumplido con su deber.

Enrique Fernández M.
Magíster (c) en Ciencia Política

Universidad de Chile